SANTO DOMINGO.– El principal desafío que enfrenta la democracia en América Latina y el Caribe no se limita a problemas institucionales, sino a la persistente desconexión entre democracia, capacidad estatal y desarrollo, según un informe presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El estudio, titulado “Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia y el desarrollo en América Latina y el Caribe”, sostiene que en numerosos países de la región estos tres elementos funcionan de manera aislada, dificultando que las decisiones políticas se traduzcan en resultados concretos para la población.
De acuerdo con el documento, la competencia electoral no siempre se convierte en políticas efectivas, mientras que los Estados enfrentan dificultades para ejecutar decisiones de manera consistente y generar mejoras que fortalezcan la confianza ciudadana en las instituciones democráticas.
Democracia necesita Estados más eficaces
El informe plantea que superar esta situación requiere una visión integrada donde democracia, Estado y desarrollo se fortalezcan mutuamente.
“No puede existir una democracia sólida sin un Estado capaz de implementar decisiones y garantizar el cumplimiento de las normas, ni un Estado que mantenga su legitimidad sin generar mejoras tangibles en la vida de las personas”, señala el documento.
La investigación fue presentada por la directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Michelle Muschett, en un acto que contó con la participación del presidente dominicano, Luis Abinader.
Apoyo a la democracia, pero baja satisfacción
El estudio revela que América Latina y el Caribe continúa siendo la región en desarrollo con mayores niveles democráticos, aunque persiste una creciente distancia entre el respaldo ciudadano al sistema democrático y la valoración de su funcionamiento.
En el Caribe, por ejemplo, el 57 % de la población considera que la democracia sigue siendo la mejor forma de gobierno, pero apenas un 32 % expresa satisfacción con el desempeño de las instituciones.
Retos de seguridad, deuda y cambio climático
El PNUD destaca que, aunque el Caribe presenta niveles relativamente altos de cohesión social y estabilidad política frente a la polarización observada en América Latina, enfrenta importantes desafíos relacionados con la seguridad ciudadana, la vulnerabilidad climática y las limitaciones fiscales.
La tasa de homicidios en la región caribeña alcanza los 27.9 casos por cada 100 mil habitantes, mientras que el 59 % de esos delitos está vinculado al crimen organizado.
Asimismo, la frecuencia de fenómenos climáticos extremos se ha duplicado en las últimas décadas, mientras que en algunos países la deuda pública supera el 100 % del Producto Interno Bruto (PIB), reduciendo la capacidad de respuesta de los gobiernos y debilitando la confianza ciudadana.
El informe también advierte que la transformación digital y el avance de la inteligencia artificial están redefiniendo los modelos de desarrollo y representan nuevos desafíos para la gobernabilidad democrática en la región.
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