«Tan importante como construir nuevas obras es conservar en buen estado las ya existentes»
SANTO DOMINGO.– El Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) reclamó este jueves al Estado asumir como prioridad el mantenimiento preventivo de las infraestructuras existentes, al advertir que su descuido acelera el deterioro, incrementa los riesgos para la ciudadanía y genera costos mucho mayores a largo plazo.
La organización política, liderada por el ingeniero Federico Antún Batlle (Quique), subrayó en un comunicado que garantizar el mantenimiento adecuado de carreteras, puentes, presas, sistemas de drenaje, plantas de tratamiento de agua, centros educativos, hospitalarios y otras infraestructuras resulta esencial para prolongar su vida útil, preservar la inversión pública realizada durante décadas y evitar situaciones que comprometan la seguridad de la población.
El presidente del PRSC afirmó que el crecimiento demográfico, la expansión urbana y el paso del tiempo han puesto en evidencia una realidad ineludible: tan importante como construir nuevas obras es conservar en buen estado las ya existentes.
“La infraestructura constituye uno de los pilares fundamentales para el desarrollo económico, social y humano de una nación, pero su impacto positivo se pierde cuando no se le da el mantenimiento oportuno y adecuado”, expresó.
Antún Batlle recordó que el país ha realizado inversiones significativas en obras públicas que han sido determinantes para el desarrollo nacional y la competitividad económica.
Sin embargo, lamentó que la ausencia de una cultura sostenida de mantenimiento haya provocado el deterioro prematuro de infraestructuras que aún podrían ofrecer servicios eficientes.
“Carreteras con baches recurrentes, puentes con deficiencias estructurales, sistemas de drenaje colapsados y edificaciones públicas en estado crítico son señales claras de que el mantenimiento no puede seguir siendo una prioridad secundaria”, advirtió.
El dirigente reformista destacó que el mantenimiento preventivo resulta considerablemente más económico que la reconstrucción total de las obras, al tiempo que reduce gastos futuros, evita emergencias y protege vidas humanas.
“Invertir a tiempo en la reparación, supervisión y modernización de las infraestructuras existentes no solo prolonga su vida útil, sino que también evita riesgos para la seguridad ciudadana y optimiza el uso de los recursos públicos”, sostuvo.
Asimismo, señaló que una infraestructura bien mantenida impacta de manera directa en la calidad de vida de la población, facilita el comercio, fortalece el turismo y genera mayor confianza entre inversionistas nacionales y extranjeros.
Insistió en que la planificación, la supervisión técnica rigurosa, la transparencia en los procesos de contratación y la rendición de cuentas permanentes son condiciones indispensables para garantizar obras duraderas, seguras y funcionales.
Quique Antún reiteró que, junto al mantenimiento de las infraestructuras existentes, el país también necesita la construcción de nuevas obras modernas, resilientes y planificadas, capaces de responder al crecimiento económico, demográfico y urbano de la República Dominicana, siempre sustentadas en estudios técnicos y de impacto social, económico y ambiental.
“Construir es importante, pero mantener bien lo que ya existe es una obligación impostergable. Solo así se garantiza un desarrollo sostenible y se evita la improvisación y el uso político de las infraestructuras públicas”, concluyó.

